El Cielo y el Infierno

Una bonita forma de interpretar cómo proponemos vivir es con una metáfora: imagínate el infierno como un lugar lleno de gente, donde hay mesas con comida y cucharas, pero allí toda la gente tiene los brazos metidos en tubos, algo como si estuvieran enyesados de los codos y se quedaron con los brazos extendidos y no los pueden doblar, pueden agarrar las cucharas, llenarlas de comida pero no pueden llevárselas a la boca, y así se la pasan sufriendo en un mundo lleno de abundancia. Ahora imaginemos el cielo y en esta visión sucede que: ¡el cielo es igual que el infierno!, Con la notable diferencia que en este cielo la gente se la pasa dando comida los unos a los otros y de esta forma todos están felices y saciados.

¿Quieres vivir en el Cielo?

La idea de vivir dando a los demás es atractiva, pero inmediatamente surgen las dudas y preguntas: ¿qué les vamos a dar, qué nos van a dar ellos, no nos moriremos de hambre?, ¿Qué pasa si doy todo lo que tengo y se me acaba, qué hago si me la paso dando y nadie me da, cómo podemos vivir en un mundo egoísta que sólo se basa en lo que me dan y en lo que doy?

¿Qué puedo yo dar y no se me acaba?

Pues te tengo buenas noticias: tú tienes mucho que puedes dar, y mucho de eso que tienes, no se te acaba, es muy fácil darlo, y es de lo más apreciado por toda la gente, lo puedes dar un día y todos los días y los que lo reciban nunca se aburrirán, siempre les gustará y estarán contentos de recibirlo, es además bastante fácil hacerlo, todos lo podemos hacer y seguro a ti te gustaría recibirlo de los demás, hablamos de cosas como:

Todas estas cosas no se te acaban ni tampoco puedes ahorrarlas, no sirve pensar: "hoy no voy a dar sonrisas por que las voy a guardar para mañana que las necesito más". Curiosamente mientras más practiques en dar esas cosas mejor serás para dar eso y más tendrás, igualmente la sonrisa que hoy no diste, ya jamás podrás darla, ni recuperarla, podrás dar otras, pero la que no diste ya fue perdida para siempre.

Cabe mencionar que esto que puedes dar a los demás lo tienes que hacer con sinceridad y honestidad, que no se puede fingir, que hay que darlo de corazón.

¿Qué puedes dar pero SÍ se acaba?

También hay mucho que puedes dar, pero de alguna manera tienes que cuidarlo, pues son recursos que se terminan y que tú no tienes de forma ilimitada, por ello tienes que ser consciente de tus limitaciones y saber administrar estos recursos de forma efectiva, son cosas como:

¿A quién voy a dar todo esto?

Es muy fácil, de lo que no se acaba y no puedes ahorrar, se lo puedes dar a todos, todo el tiempo, es tu mejor opción para tú mismo obtener más de la vida, es la famosa regla de oro, "haz a los demás como quieres que hagan contigo", de paso debemos recalcar que a ti mismo te debes dar de eso que les das a los demás, pues tú también te lo mereces.

De lo que sí se acaba, has de cuidarlo, da a los que amas, date a ti mismo y da también a los que también dan, es un hecho que cooperar funciona y funciona muy bien, y la ciencia ahora en sus estudios del dilema del prisionero nos indica que una de las mejores estrategias es: Empezar cooperando, crear confianza por ser colaborador natural, ser justiciero pero no rencoroso, capaz de tratar favorablemente con ingenuos, castigar en su justa medida a los pícaros, responder firmemente al ataque de los defraudadores obsesivos y evitar conflictos con los vengativos.


última modificación: 5-Marzo-2008
autor: Manuel de la Parra